Gaby Rebollo advierte sobre la importancia de la prevención en apoyo a animales callejeros
En Zitácuaro, la solidaridad ciudadana hacia los animales en situación de calle se ha convertido en una práctica cada vez más visible. Vecinos de distintas colonias han colocado recipientes con agua y croquetas a las afueras de sus domicilios, buscando aliviar las carencias de perros y gatos que deambulan por las calles. Este gesto, que refleja sensibilidad y compromiso social, ha tenido un impacto positivo en la salud de los animales, especialmente en la zona centro, donde hoy se observa una disminución en el número de “lomitos” y los que permanecen se encuentran más nutridos y en mejor estado físico.
No obstante, la médico veterinaria zootecnista Gaby Rebollo subrayó que estas acciones, aunque loables, deben acompañarse de medidas de prevención. Explicó que la buena intención de la ciudadanía puede verse vulnerada por personas sin escrúpulos que podrían aprovechar estos puntos de alimentación para colocar sustancias nocivas. Aunque en Zitácuaro no se han registrado casos de envenenamiento, la especialista enfatizó que es fundamental mantenerse atentos y fomentar la vigilancia comunitaria, con el fin de garantizar que la ayuda brindada no se convierta en un riesgo para los animales.
Rebollo destacó que la participación ciudadana es clave para transformar la realidad de los animales vulnerables, pero insistió en que la solidaridad debe ir acompañada de responsabilidad. “Hoy en día vemos menos perritos en las calles y los que están ya se notan más llenitos, gracias a la ayuda de la gente. Pero no debemos bajar la guardia, porque también hay malicia y debemos estar atentos”, puntualizó.
La especialista reiteró que cuidar de los animales implica no solo brindarles alimento, sino también protegerlos de posibles actos de crueldad. Invitó a la población a mantenerse alerta, a denunciar cualquier situación sospechosa y a consolidar una cultura de respeto hacia la vida. Con ello, dijo, se fortalece el tejido social y se garantiza que las acciones solidarias realmente se traduzcan en bienestar para los perros y gatos que aún permanecen en las calles de Zitácuaro.







