ESCUCHANDO AL CORAZÓN

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30 de Abril de 2021

NUNCA

Mis hijas me dicen seguido cuando tienen algún problema, mamá como tú dices “Nunca digas no se puede”. Y la verdad me alegra saber que mi frase favorita a dejado huella en ellas.
Y que eso los alienta a esforzarse y lograr intentar resolver el problema que les afecta. Compartiré unas palabras de un libro que leí del Padre Guillermo Gándara Estrada.
Y que vienen muy de acuerdo en esta época que estamos viviendo, donde vivimos y nos estresamos de todo. “Te estresas porque quieres”. Te desesperas y estresas porque quieres, porque Dios nunca te abandona y cuando por la libertad Tú lo abandonas aún teniendo las herramientas para triunfar. Te es fácil llegar a la confusión. Dios siempre está cercano a Ti, abriendote puertas y ventanas, siempre tiene muchas soluciones a tu favor, utilizarlas. Desecha las angustias y las desesperaciónes, primero porque son tu producto: luego, porque es carga, pesada desagradable para los demás, luego porque Dios no te creo para que produjeras tantas anomalías. Dedicate a descubrir la puerta que Dios te preparó para encontrar el camino ante las angustias, atiendelas hasta que percibas que estas nuevamente en la normalidad de tu felicidad un problema se siente, se vive y se soluciona.
Sé de las personas que al momento de la dificultad se enfrentan a la realidad y la dominan.
Cuando enfrentas una situación con llantos y gritos, significa que estas dentro del remolino y no lograste encontrar el camino de salida. Enfrentarse a la realidad, es la mejor y hacerlo con serenidad, amor y metodología.

El problema se siente, se vive, sabes que tienes la capacidad de enfrentarlo y solucionarlo, lo hecho, hecho está y hay que darle la mejor solución sin buscar culpables o triunfadores.
“Las cuatro prioridades de tu vida” la vida tiene algúnos verbos que nadie puede escapar de realizarlos: el primero de ellos es “Nacer” naciste a esta vida donde se goza pero también se llora. Ser alegre está en tus manos: de tus lágrimas no te preocupes porque llegan solas, escuchalas, aprovechalas para purificar tu cuerpo y tu interior. Otro verbo es “Vivir” Dios te envió a esta tierra para vivir, formas parte de la especie humana, con sus riquezas y límitas y desde ahí haz de conducirte con coherencia, honestidad y mucho amor; otro de los verbos que tienes que realizar es “Generar vida”, la vida y felicidad al mayor número de personas y el último verbo que debes realizar es “Morir”. Con este verbo se cierra el ciclo de tu vida, hazlo con dignidad y orgullo.
“Nunca” digas NO se puede, mi frase favorita y que me inspira a NO darme por vencida cuando la tormenta quiere interrumpir la armonía de mi vida.
Cuando reflexiono que yo pude dar vida a mis hijos, que yo tengo ese don tan bello que Dios me dio. Me preguntó ¿Entonces porque voy a permitir que algo o alguien trate de matar mi paz o desee interrumpir mi camino?. Entonces resurge en mi mente como un amanecer: “Nunca digas no se puede” yo soy tan valiosa, tan fuerte, soy inspiración de Dios y de mis padres y soy capaz de dar vida.
Así que es mi obligación ante tanto amor recibiendo el de dármelo a mi cuidarme, respetandome, amandome y es mi deber compartir a los demás todo lo que me provoque una sonrisa dibujada en mi rostro.
Me llamó una señora Luz María de Manzanillo que tiene a su esposo varios años enfermo y que ella lee cada semana mi columna “Escuchando al corazón” y que desea cuando yo regrese a Manzanillo con niños enfermos. Desea conocerme y apoyarme.
Ahí es cuando yo confirmó mi frase “Nunca digas no se puede” Luz María una señora que tiene esposo enfermo que podría decir: No tengo tiempo, no puedo, estoy cansada, estoy enojada y triste. Luz María dice: “Deseo dar de mi en lo que pueda” ¡Wow! eso es “Vivir”. Ella comprende que la vida es un suspiro y desea plenamente vivirla, y sabe que entre más das, más recibes y entre menos te quejas, te des lastima a ti mismo “Mas saldrás victorioso en tu camino”.
Me hicieron una pregunta en un taller, una mujer extraordinaria, ¿Qué como desearía morir? conteste: frente al mar para decirle: Mar yo Rocío, soy fuerte soy grande y poderosa como tú. Porque Dios me dio la vida. Y por supuesto soy hecha a imagen y semejanza de él.
Ahora en casa, esa pregunta me hace reflexionar de que cuantas personas no deseamos pensar en la muerte, lo vemos lejano, como si no fuera a pasar, pero lo más triste es que no nos damos cuenta que con nuestra negatividad con apatía, envidia, egoísmo nos estamos desgastando día a día y muriendo poco a poco y no es la muerte la que viene hacia nosotros sino con nuestra actitud somos nosotros, los que vamos hacia Ella.
Vida, “Gracias por abrirme las ventanas y la puerta de tu casa” Dios, y mis padres gracias por darme vida.
Y yo Rocío, gracias por permitirme escucharme a mi misma y saber que “Nunca digas no se puede”
Dios por delante

Rocío Martínez Preciado
Presidenta
Los Planes de Alonso AC
Cel. 4626058359
Correo: rociomartinezpreciado@hotmail.com