MANIFIESTO POR UN PERIODISMO RESPONSABLE Y CON SUSTENTO
Quienes integramos el Colectivo Líderes Michoacán, conformado por periodistas, comunicadores y líderes de opinión de distintas regiones del estado, expresamos nuestra preocupación ante la difusión de acusaciones relacionadas con el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, en las que se involucra a servidores públicos, actores políticos y personas vinculadas con su seguridad, atribuyendo tales señalamientos a supuestos reportes de inteligencia de la Secretaría de Marina.
La propia Secretaría de Marina desmintió categóricamente ser la fuente de esa información y negó la existencia de reportes institucionales que respalden lo expresado en el programa Narcosistema con Anabel Hernández. La dependencia precisó que cualquier información atribuida a la institución que no provenga de sus conductos oficiales carece de sustento institucional.
Este desmentido obliga a formular preguntas elementales: ¿cuál es el origen de los documentos mencionados?, ¿fueron sometidos a algún proceso de autentificación?, ¿se buscó la postura de las personas señaladas antes de difundir las acusaciones?, ¿existen pruebas independientes que permitan sostener públicamente una imputación de semejante gravedad?
En el periodismo, especialmente cuando se aborda un crimen que ha marcado profundamente a Michoacán, no basta con invocar fuentes anónimas o supuestos documentos de inteligencia. La información debe contrastarse, verificarse y presentarse con claridad, diferenciando los hechos comprobados de las hipótesis, versiones o líneas que todavía no cuentan con respaldo documental.
Señalar públicamente a una persona como participante en la planeación de un asesinato no es una opinión menor. Es una imputación gravísima que puede poner en riesgo su integridad y la de su familia, provocar condenas anticipadas, afectar investigaciones en curso y alimentar un ambiente de polarización, miedo y desinformación.
Defendemos plenamente la libertad de expresión, el derecho a investigar al poder y la obligación periodística de cuestionar las versiones oficiales. También reconocemos que un desmentido institucional no sustituye una investigación judicial ni cancela el derecho a formular preguntas. Sin embargo, cuestionar no significa afirmar sin pruebas; investigar no es especular, y publicar una acusación no la convierte automáticamente en un hecho.
El asesinato de Carlos Manzo exige verdad, justicia y una investigación profunda que agote todas las líneas posibles. Precisamente por la relevancia del caso, no debe ser utilizado para construir relatos políticos, generar notoriedad o presentar con certeza aquello que todavía no ha sido demostrado.
Desde el Colectivo Líderes Michoacán hacemos un llamado a ejercer un periodismo serio, documentado y responsable. Si existen pruebas, deben darse a conocer por las vías correspondientes y someterse al escrutinio público y ministerial. Si no existen elementos verificables, debe evitarse presentar con apariencia de certeza una versión que puede causar daños personales, sociales e institucionales difíciles de reparar.
La libertad de prensa es indispensable para la democracia, pero su mayor fortaleza está en la credibilidad. Esa credibilidad se construye con pruebas, contraste, responsabilidad y respeto por la verdad.
No pedimos silencio ni censura. Exigimos rigor.
Atentamente
Colectivo Líderes Michoacán
Michoacán, agosto de 2026.













