A todos los fieles católicos y a las mujeres y hombres de buena voluntad:
El próximo 27 de septiembre se completan doscientos años de la consumación de la Independencia Nacional. Esta efeméride nos permite recordar que después de una década de guerra fue posible, mediante el diálogo, las negociaciones y casi sin derramar sangre, dar un paso sustantivo en el camino de la paz en nuestra Patria. En el imaginario de la historia patria recordamos este momento con la imagen de un abrazo que pasó a la posteridad como símbolo de reconciliación, de amistad, de fraternidad y de paz.
La memoria de la consumación de la independencia se vuelve para nosotros profecía. Nuestros pueblos anhelan la paz ¡Cuán lejos estamos de ella! Recordar que es posible construir la paz sin violencia nos estimula a redoblar nuestros esfuerzos para construirla transitando caminos de reconciliación, de justicia y de amistad social en nuestras comunidades. Precisamente en estos días el Papa Francisco nos ha recordado la invitación de Jesús a romper con creatividad el círculo vicioso y destructivo de la violencia1 y a ello estamos dispuestos.
Las violencias se manifiestan en todas las diócesis de maneras diversas. Morelia, Uruapan, Zamora y Jacona se encuentran entre los 50 municipios más violentos de México. En Tierra Caliente, especialmente las poblaciones de Aguililla, Coacolmán y ahora Tepalcatepec sufren la dominación y las disputas territoriales de grupos armados; la violencia familiar se ha incrementado durante la pandemia de covid-19; las violencias estructurales económicas y las desigualdades han afectado a los más pobres; son preocupantes las lecturas que se hacen de los resultados del proceso electoral que recién ha terminado que acentúan la polarización política y que dejan de lado el pluralismo que hay en el estado.
Ante estas situaciones expresamos nuestra precoupación, nuestro enorme dolor ante tanto sufrimiento, nuestra solidaridad real, nuestra oración permanente y nuestra voz profética; reiteramos nuestra voluntad de ponernos “al servicio de la reconciliación,
1 Francisco, Discurso en el encuentro con los obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y catequistas. Bratislava. 13 de septiembre 2021.

ofreciendo no sólo nuestra reflexión, sino nuestra disposición a caminar con todos los católicos y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad”2.
El próximo día 21 celebraremos el Día Internacional de la Paz. La paz es un don de Dios y tenemos plena confianza en que en su misericordia escucha nuestra súplica, por ello convocamos para el domingo 26 de septiembre una Jornada de Oración en todas las misas de todas las iglesias de Michoacán por la paz en nuestro Estado, centrando nuestra atención en la invitación que nos hace el Señor, a buscar en el camino de la construcción de la paz, más lo que nos une que lo que nos separa, pues «todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor». (Mc 9,40). Movidos por la Palabra del Señor dispongámonos hacer sinergia con todas las iniciativas de construcción de paz para que sean respetadas la dignidad humana y de la dignidad de los pueblos.
A nuestra oración queremos unir los esfuerzos de la comunidad cristiana con acciones para las víctimas de las violencias creando Centros de Escucha y Centros contra las adicciones, trabajando en las zonas de Aguililla y Coacolmán con liturgias por la paz, mediaciones y acciones sociales. Pronto emprenderemos iniciativas de educación para la paz entre jóvenes, niños y niñas y adultos. Queremos además traer al corazón el camino que hemos recorrido en la última década inspirados por la Exhortación Pastoral “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna”.
Seguiremos participando activamente con numerosos actores de todas las visiones en el Consejo Michoacano por la Construcción de la Paz y la Reconciliación y en el Colectivo Michoacán Humanitario. Sabemos que estas iniciativas son insuficientes, pero quieren ser un signo de nuestro compromiso profundo por la paz y la justicia.
Especialmente en estas circunstancias, exhortamos a todos los michoacanos, a los distintos niveles de gobierno, a los organismos de la sociedad civil comprometidos con la construcción de la paz a tomar en cuenta las siguientes consideraciones:
1. Incluir en la grámatica para la construcción de la paz la palabra distensión; es necesario el encuentro y el diálogo de todos los actores, pero no es posible en medio de tensiones. Distender el conflicto es generar posibilidades de diálogo, espacio de tolerancia para encausar el conflicto armado por medio de diálogo y no militarización o intervención como varios actores lo solicitan.
2. La construcción de corredores de paz para libre tránsito. Asegurar que las poblaciones puedan acceder a movilidad para salud, educación, trabajo etc.
2 Conferencia del Episcopado Mexicano. Exhortación pastoral Que en Cristo nuestra Paz, México tenga vida digna. (2010), n. 258.

3. Atención a la población desplazada con apoyos de víveres y otros materiales, en colaboración con todas las instancias posibles. Desde nuestras parroquias estamos dispuestos a apoyar.
4. Facilitar la salida de gente que está en medio del conflicto.
5. Impulsarunaestrategiadegeneracióndecondicionesmínimasdeseguridadpara
activar las economías locales.
A las nuevas autoridades municipales les pedimos que estén cerca de sus ciudadanos como constructores de fraternidad, a las nuevas autoridades estatales a que en cuanto tomen posesión diseñen estrategias de seguridad humana que realmente tengan efectos positivos en el corto y en el mediano plazo; a las autoridades federales les exhortamos a reforzar tanto sus esfuerzos por el tejido social como por la seguridad.
A quienes practican la violencia “Les pedimos que abandonen los medios violentos para lograr sus metas. Nunca será justificable la muerte, ni los ataques a inocentes… Todavía pueden cambiar si quieren”3. ¡Arrepiéntanse y cambien de vida! Nosotros acompañaremos ese camino.
Pero sobre todo a los ciudadanos michoacanos los animamos a actuar con solidaridad, justicia y esperanza en la construcción de una sociedad responsable y armoniosa. Reconocemos a todos aquellos que trabajan todos los días por nuestro estado y unamos nuestros esfuerzos por la paz.
+ Mons. Carlos Garfias Merlos
Arzobispo de Morelia
+ Mons. Gerardo Díaz Vázquez
Obispo de Tacámbaro
+ Mons. Cristóbal Ascencio García
Obispo de Apatzingán
+ Mons. Javier Navarro Rodríguez
Obispo de Zamora
+ Mons. Armando Antonio Ortiz Aguirre
Obispo de Cd. Lázaro Cárdenas
+ Mons. Carlos Suárez Cázares
+ Mons. Juan Espinoza Jiménez
+ Mons. Herculano Medina Garfias
Obispos Auxiliares de Morelia
+ Mons. Francisco Figueroa Cervantes
Obispo Auxiliar de Zamora