– Lamentablemente México sobresale en las estadísticas de la Organización para la Cooperación Económica, por la exposición de su población a sonoridades superiores a 65 decibeles.

En Michoacán es importante que empecemos a dar los primeros pasos para revertir la contaminación acústica, problema que es poco visibilizado pero muy común y con efectos graves en la salud, recalcó la diputada Julieta Gallardo Mora, coordinadora de la Representación Parlamentaria de la LXXV Legislatura del Congreso del Estado.

La diputada por el Distrito de Puruándiro, refirió que la Organización para la Cooperación Económica, ha señalado que la contaminación acústica propicia daños fisiológicos y psicosomáticos muchas veces irreversibles a más de 120 millones de personas en el mundo, así como a 13 millones en los países miembros de ese organismo.

“Lamentablemente México sobresale en las estadísticas de la Organización, por la exposición de su población a sonoridades superiores a 65 decibeles que es el máximo tolerable sin afectaciones para una persona”

Julieta Gallardo apuntó que una aspiradora genera 65 decibeles, mientras que una calle con mucho tráfico alcanza los 75, lo mismo que el despertador o la televisión a un volumen elevado, una lavadora, el celular o una batidora.

Recordó que la Organización Mundial de la Salud reporta que la contaminación acústica es la segunda causa de enfermedad por motivos medioambientales, después de la contaminación atmosférica.

“Salvo en la Ciudad de México, el resto del territorio nacional carece de Mapas de Ruido, lo que significa que se carecen de las herramientas de conocimiento que permitan la toma de decisiones y la generación de políticas públicas para atender tan grave problema”.

Asimismo Julieta Gallardo refirió que los trastornos que genera la contaminación por ruido más allá de los físicos como la tinnitus o la sordera, puede provocar problemas psicopatológicos, psicológicos, en sueño y conducta, y en la memoria y la atención.