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El Clarín

ENTRE FE, SACRIFICIO Y GRATITUD, MÁS DE 17 MIL PEREGRINOS  LLEGAN A LOS PIES DE LA MORENITA DEL TEPEYAC.

ENTRE FE, SACRIFICIO Y GRATITUD, MÁS DE 17 MIL PEREGRINOS  LLEGAN A LOS PIES DE LA MORENITA DEL TEPEYAC.

Oct 11, 2026
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Ciudad Hidalgo, con 1,440 peregrinos, encabezó el ingreso de los contingentes a la Basílica de Guadalupe, donde miles de fieles de Michoacán y Guanajuato culminaron una travesía llena de esperanza, devoción y agradecimiento.

Ciudad de México, 11 de octubre de 2026.– Con el corazón lleno de fe, esperanza y gratitud, miles de hombres provenientes de distintas regiones de Michoacán y Guanajuato arribaron durante la madrugada de este domingo a la Basílica de Guadalupe, como parte de la 73.ª Peregrinación Varonil a Pie al Tepeyac, culminando varios días de camino, sacrificios y esfuerzo para postrarse ante los pies de la Virgen Morena.

De acuerdo con las cifras de los diez contingentes participantes reportados, 17 mil 62 peregrinos emprendieron esta manifestación de fe, llevando consigo no solamente sus pertenencias, sino también las oraciones, las promesas y las esperanzas de sus familias y comunidades.

En esta ocasión, la Región Ciudad Hidalgo, integrada por 1,440 peregrinos, fue la primera en ingresar al santuario guadalupano, de acuerdo con el reporte de los participantes, después de superar largas jornadas de caminata, el cansancio y las dificultades propias del recorrido.

Para muchos de ellos, llegar hasta los pies de la Morenita del Tepeyac representa el cumplimiento de una promesa, el agradecimiento por la salud de un ser querido, por el trabajo, por la familia o simplemente por recibir la oportunidad de regresar un año más a este encuentro espiritual.

A lo largo del trayecto, los peregrinos compartieron momentos de esfuerzo, compañerismo y solidaridad, demostrando que la fe se convierte en una fortaleza cuando el cuerpo comienza a resentir el cansancio y todavía quedan kilómetros por recorrer.

Más de 17 mil peregrinos unidos por una misma fe

La participación de las diferentes regiones de Michoacán y Guanajuato quedó registrada de la siguiente manera:

– Morelia: 6,700 peregrinos.
– Zinapécuaro: 1,640 peregrinos.
– Zitácuaro: 1,540 peregrinos.
– Tuxpan: 1,525 peregrinos.
– Ciudad Hidalgo: 1,440 peregrinos.
– Jerécuaro: 1,412 peregrinos.
– Tungareo: 1,137 peregrinos.
– Tarimoro: 850 peregrinos.
– Maravatío: 590 peregrinos.
– Salvatierra: 228 peregrinos.

En total, estos diez contingentes suman 17,062 peregrinos, quienes representan una tradición religiosa profundamente arraigada entre las familias de ambas entidades.

Una tradición que se transmite de generación en generación

La Peregrinación Varonil al Tepeyac es mucho más que una caminata. Es una expresión de devoción que reúne a padres, hijos, hermanos, amigos y vecinos que, año tras año, mantienen viva una tradición heredada de sus mayores.

Cada peregrino lleva consigo una historia particular. Algunos caminan para agradecer los favores recibidos; otros, para pedir fortaleza ante las adversidades, mientras que muchos más lo hacen por una promesa familiar que se ha mantenido durante generaciones.

La llegada al santuario representa uno de los momentos más significativos del recorrido. Después de días de esfuerzo, los fieles encuentran ante la imagen de la Virgen de Guadalupe un espacio para la oración, el agradecimiento y la renovación de su esperanza.

En esta edición, la participación de los contingentes volvió a poner de manifiesto la profunda devoción guadalupana que existe entre las comunidades de Michoacán y Guanajuato, donde esta peregrinación continúa siendo un símbolo de identidad, unión y tradición.

Porque detrás de cada peregrino hay una familia que espera, una promesa que cumplir y una oración que entregar.

Así, este domingo 11 de octubre, miles de hombres culminaron su recorrido al Tepeyac, llevando hasta los pies de la Guadalupana el esfuerzo de sus pasos y la gratitud de sus corazones.

Una vez más, la fe fue más grande que el cansancio, la esperanza venció las dificultades del camino y la devoción a la Morenita del Tepeyac reunió a miles de peregrinos bajo una misma tradición: caminar para agradecer.


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