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El Clarín

Tres décadas de herencia: la Feria del Mole de San Pancho ya tiene nombre registrado y brilla más que nunca

Tres décadas de herencia: la Feria del Mole de San Pancho ya tiene nombre registrado y brilla más que nunca

Oct 5, 2026
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Zitácuaro, Michoacán; 5 de octubre de 2026. No es solo un número: son 30 años de mantener viva la receta que pasa de mano en mano, de generación en generación. La Feria del Mole de San Pancho llegó a su edición aniversario con un logro que la protege y la proyecta: ya cuenta con su registro oficial, garantía de que esta tradición pertenece a su pueblo y perdurará.

Jorge GianCarlo Pineda Hernández, Delegado Regional de Turismo, llevó el saludo del secretario Roberto Monroy y subrayó lo que hace grande a esta fiesta: «Los funcionarios pasamos, pero la tradición arraigada en el pueblo es la que perdura. Por eso nuestra tarea es darle difusión, promoción y el lugar que merece».

Reconoció también el trabajo de quienes han estado desde el inicio, mencionando a la expresidenta del comité, Lourdes Jiménez Coronel, como ejemplo de constancia, así como las organizadoras de la iglesia de San Francisco de Asís.

Ante un jurado integrado por chefs, docentes, investigadores y especialistas en nutrición y turismo, las concursantes entregaron lo mejor de su saber culinario.

Los resultados: mole rojo, Rosa Medina Téllez 1.er lugar; Sandra Velarde 2.º lugar, así como reconocimiento especial por mejor presentación; Gloria Álvarez, 3.er lugar.

Los ganadores en mole verde son: Yessica Rubio Blancas, 1.er lugar; Gloria Olivares Colín, 2.º lugar; César Vanegas, 3.er lugar.

Quienes evaluaron no solo probaron: midieron aroma, sabor, textura, presentación e identidad. El jurado reunió a profesionales del Tecnológico de Zitácuaro, del Tecnológico de Estudios Superiores de Valle de Bravo, chefs reconocidos, instructores del ICATMI, nutriólogos, representantes de hotelería y mezcalería, asegurando un fallo justo y transparente.

Al final, más allá de los lugares, el gran ganador fue el pueblo de San Pancho. Treinta años después, el mole sigue siendo el pretexto para reunirse, compartir y recordar que la riqueza de esta tierra está en lo que cocina, en lo que cuida y en lo que transmite.

«Que todos prueben, que todos celebren y que se lleven el sabor de nuestra casa», fue el llamado de las autoridades.


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