Inauguran la exposición de grabado “Tierra Mestiza” de Juan Eduardo Salinas Mora en la Casa de la Cultura
Ciudad Hidalgo, Michoacán., a 14 de septiembre de 2026.- En representación personal de la presidenta Municipal, la directora del Instituto de Educación y Cultura inauguró la Exposición de Grabado “Tierra Mestiza” del Artista Visual Juan Eduardo Salinas Mora en la galería de la Casa de la Cultura.
La funcionaria, agradeció la presencia de cada una de las personas que hoy acompañan a este artista para compartir este encuentro con el arte; dijo que esta exposición nos invita a apreciar, a través del grabado, la riqueza de nuestras raíces, nuestras tradiciones y la identidad que nos une como pueblo, agregó que cada obra es una oportunidad para reflexionar, sentir y descubrir nuevas formas de mirar nuestra historia y nuestra cultura.
Invitó a todo el público en general a que disfruten esta exposición que estará expuesta un mes y medio, para que cada pieza despierte su curiosidad y que esta experiencia fortalezca el vínculo entre la comunidad y las expresiones artísticas.
El territorio que habitamos es un tejido vivo de historias cruzadas, donde la fusión de culturas esculpe nuestra identidad de forma permanente; Tierra Mestiza, muestra individual del artista visual Juan Eduardo Salinas Mora, es un viaje a través de la xilografía y el linograbado que expresa las raíces, los sincretismos y la memoria colectiva que compartimos.
Especializado en las disciplinas tradicionales de la gráfica, Salinas Mora recupera en esta serie la herencia estética y el espíritu técnico del emblemático Taller de Gráfica Popular del siglo pasado; a través de una estricta propuesta en blanco y negro su gubia tiende un puente directo entre la iconografía del arte prehispánico y las manifestaciones del arte popular contemporáneo, apartando un acento personal y actual a la tradición impresora. Las vetas naturales de la madera y la flexibilidad del linóleo se convierten en los soportes perfectos para hacer convivir el mito antiguo con la realidad de nuestros días.
Prescindiendo del color, el contraste radical de la tinta negra sobre el papel unifica las épocas. Sin distracciones cromáticas, la luz y la sombra dan volumen a los símbolos tradicionales, demostrando que lo ancestral no pertenece al pasado, sino que late con fuerza en nuestra vida cotidiana.





